• EL ENFOQUE

Un mundo sin jefes, empresas en las que un trabajador y empresario (jefe) tiene el mismo poder.

Puede parecer irreal, pero este tipo de compañías sí existen. Se le llama Holocracia, un sistema de organización de empresas que se viene adoptando en los últimos años en algunas de ellas con buenos resultados. Pero ¿qué es y cuáles son sus ventajas y desventajas? A continuación, se detallan estos y más puntos importantes.

Según Brian Robertson, creador del sistema “la Holocracia es la nueva forma de administrar organizaciones, siempre a través de la remoción del poder de la estructura jerárquica, que es sustituida por un nuevo esquema de distribución de la autoridad.”


Este sistema propone que el empleado desempeñe funciones variadas dentro de la organización, que participe de diferentes equipos y sus tareas sean siempre actualizadas para que se puedan adaptar mejor a las necesidades de un equipo. En este nuevo modelo, los jefes de la empresa se modifican de forma continuada y, cada equipo, cuenta con la autoridad para organizarse de la mejor forma que les convenga a sus miembros.


“Un aspecto importante de este nuevo modelo de gestión, es que todos los colaboradores de la organización, incluyendo un CEO, deben seguir siempre el mismo conjunto de reglas predefinidas, y no determinadas desde la autoridad. La principal idea es que la transparencia haga disminuir el impacto de la política dentro de la organización y que la toma de decisiones pueda depender menor de las personas en función de la autoridad.” Afirma Juan Martín – Director de Cerem International Business School.


Una de las ventajas es que es un modelo ágil, donde cada uno se ocupa de sus actos sin intermediarios, de forma eficaz, puesto que deciden los profesionales. Otro beneficio importante es que su apuesta es por la innovación y la transparencia. Pero este modelo Holocrático también presenta desventajas que no se pueden pasar por alto. Uno de los más importantes, la incertidumbre que se puede crear en los empleados. Sin líder definido, los empleados se pueden sentir desorientados en diferentes momentos, sobre todo en los más complicados.


De otro lado, implementar este modelo de forma correcta será una clave del éxito para muchas empresas. Para conseguir este éxito, lo primero que hace falta es tener la convicción de que puede resultar útil para la empresa. Para ello, la empresa debe realizarse estas preguntas:


  • ¿Están los trabajadores preparados para continuar avanzando sin líderes?

  • ¿Pueden los empleados autoorganizarse sin ningún tipo de problema? ¿Lo hacen ya?

  • ¿Todos los empleados que componen la organización cuentan con un conocimiento profundo de su especialización o entienden lo que implica este modelo?

  • ¿La empresa dispone de medios o herramientas para garantizar los flujos de la información y el intercambio puntual de datos?

  • ¿Existirán reglas o procedimientos a seguir en el sistema? ¿Quién los define? ¿Quién y cómo puede velar que estas reglas se cumplan?

“Si la empresa se realiza estas preguntas, sabrán si pueden estar preparadas para el modelo y dedican implementarlo de forma integral. Mientras, otras, prefieran poco a poco optar por implementar este modelo de forma parcial, afectando así únicamente a diferentes áreas o departamentos de la empresa.” Agrega el Director de Cerem International Business School.


Este modelo de gestión, la Holocracia, interesante por ejemplo para pequeñas empresas o start ups, potencia que las decisiones de la empresa las tome cualquier trabajador, no los altos jefes de la misma. Sin un liderazgo claro, son ya muchas empresas en Estados Unidos que han apostado por este modelo, que ha contado con importantes críticas y que, como todos, supone disfrutar de una serie de ventajas.