• EL ENFOQUE

La guía de buenas prácticas de influenciadores, una protección para consumidores

* “Guía de buenas prácticas en la publicidad a través de los influenciadores”, emitida por la Superintendencia de Industria y Comercio, busca la protección de consumidores.


* El impacto de los influenciadores para transmitir un mensaje es enorme, logrando llegar a una masa grande consumidores que tienen el perfil para comprar sus productos o servicios, de ahí que un marco guía para su accionar es clave.


* Colombia es el cuarto país de Latinoamérica con más influenciadores (407.810), 0,8% de la población total, detrás de Brasil, Argentina y México.


En la mañana del miércoles 09 de diciembre, se llevó a cabo un evento virtual por la Cámara de Comercio Colombo Americana Antioquia y Caldas, con la presentación de ClarkeModet Colombia en la voz de Ana Gil Orozco, Responsable Desarrollo de Negocio Medellín.


Tras la expedición de la “Guía de buenas prácticas en la publicidad a través de los influenciadores”, emitida por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), cuyo propósito es buscar la protección de los seguidores, los influenciadores deberán avisar de manera clara y veraz, el contenido y la información que están divulgando.


Con ese punto de partida, en Colombia, los influenciadores deberán cumplir a cabalidad la guía determinando quién es realmente o no un “influencer” y en caso positivo conocer la normatividad que aplica en favor de los seguidores que, finalmente, terminan siendo los consumidores de cantidades de productos y servicios que nos ofrecen directa o indirectamente.


En su rol de autoridad nacional de protección al consumidor, la SIC quiere garantizar con ello que los consumidores reciban información clara y transparente por parte de los influenciadores. La mencionada guía, tiene como objetivo que los influenciadores dejen claro cuándo están hablando de un producto o una marca, que les está pagando para que ellos la promocionen, evitando así confundir al consumidor.


Para los influenciadores, la SIC expide la guía con el fin de que ellos identifiquen cuándo hay un contrato con empresas, se abstengan de realizar publicidad cuando el anunciante le sugiera ocultar la naturaleza comercial del mensaje y abstenerse de hacer pasar un mensaje publicitario como uno auténtico y espontáneo que surge de la experiencia del influenciador.


Hacia los anunciantes, también busca que identifiquen las normas generales y especiales que apliquen a los productos que comercializan, dándolas a conocer a quienes les presten servicios publicitarios, los mensajes comerciales emitidos en su nombre deben ser identificados claramente como publicitarios, informando al consumidor final, su vínculo comercial con los influenciadores y garantizar que si un influenciador va a ser pagado por ellos, lo haga evidente para garantizar la transparencia con el público.


Según cifras sobre el tema, el Informe Anual de Inversión elaborado por el Interactive Advertising Bureau, afirma que la publicidad con base en influencers en Colombia ha crecido un 275% desde 2017 y viene en aumento.


De acuerdo con Ana Gil, es necesario contar con un paso a paso para elegir un influencer de acuerdo con el perfil que busca la compañía, “primero, es necesario tener en cuenta las estadísticas del perfil del influenciador para analizar el tipo de seguidores, debemos solicitar las estadísticas y verificar si es coherente con los valores de la marca. Segundo, validar que el influenciador pueda ser un embajador de la marca y coincida con el Good Will de la empresa anunciante, también es importante analizar detalladamente a sus seguidores, la edad, sexo, para ver si cambia con el target de la marca, y revisar analíticamente el estilo de vida del influenciador”.


Además, añade, que “es necesario identificar claramente el tipo de mensaje a transmitir al consumidor para que su elección de influencer sea la más adecuada”.


Necesario es firmar un contrato de publicidad con su influenciador aclarando el uso del derecho de imagen y la Propiedad Intelectual del contenido a transmitir. Proyectar el texto de diálogo del influenciador y revisarlo con su agencia de comunicaciones. Enviar el texto al abogado de Propiedad Intelectual revisando al detalle el impacto jurídico permitido, y, por último, firmar un contrato de publicidad manteniendo indemne el Good Will de su empresa con el anuncio”.


En Colombia, este mercado mueve alrededor de 10 millones de dólares al año según Fluvip, compañía que se dedica al “influencer marketing”. Por último, Colombia es el cuarto país de Latinoamérica con más influenciadores (407.810), 0,8% de la población total, detrás de Brasil, Argentina y México.