• EL ENFOQUE

Catatumbo le hablará al país sobre la persistencia del conflicto en la Comisión de la Verdad

* La Comisión de la Verdad invita a líderes campesinos y de organizaciones sociales, funcionarios públicos, artistas, jóvenes, excombatientes, representantes de instituciones, organismos de cooperación internacional y de sectores productivos, y a la sociedad en general al primer espacio público del proceso de Diálogo para la No Continuidad y la No Repetición del conflicto armado en la región del Catatumbo.


* Será un espacio público para escuchar los análisis, reflexiones, visiones, conclusiones y recomendaciones que han surgido de once encuentros previos, llevados a cabo entre julio y septiembre de 2020, en la región del Catatumbo.


* Contará con la participación de líderes sociales, excombatientes, representantes de la sociedad civil, la Iglesia Católica y la Comisión de la Verdad.


* Se realizará el jueves 15 de octubre de 2020, entre las 9:30 a.m. y las 12:00 m., a través de las plataformas virtuales de la Comisión de la Verdad, El Espectador y Colombia 2020.

El Catatumbo ha sido protagonista en el desarrollo del conflicto armado en el país. Todos los grupos armados han hecho actuado y han ocasionado victimizaciones a la comunidad catatumbera. La articulación del conflicto con el narcotráfico ha contribuido a la profundización de la problemática humanitaria. Las dinámicas de la organización social y comunitaria en la región del Catatumbo han contrastado con la arremetida de los grupos guerrilleros.


Desde finales de la década de 1970 se conformó una red de Juntas de Acción Comunal que hizo resistencia a la violencia y articuló importantes demandas sociales relacionadas con la prestación de servicios básicos y, en general, la presencia social del Estado en la región. Al mismo tiempo, incursionaron a la región las FARC, el EPL y el ELN. Las primeras etapas de la presencia guerrillera en el Catatumbo se caracterizaron por la toma de pueblos -como la Toma de Convención por parte del ELN el 31 de enero de 1979- y el control de la vida cotidiana de las comunidades. En la década de 1980 se producen en la región del Catatumbo importantes movilizaciones sociales, como la Primera Marcha Campesina de 1985 y el significativo Paro del Nororiente de 1987.


Estas movilizaciones fueron reprimidas fuertemente por agentes del Estado y por agrupaciones de carácter paramilitar como la Sociedad de Amigos de Ocaña, la Mano Negra y Muerte a Comunistas. A su vez, los grupos guerrilleros ejercieron contra la población modalidades de violencia como asesinatos selectivos, desplazamientos forzados y una estricta regulación de la economía de la coca relacionado con el propósito de reforzar su poder económico.


En el marco de la actuación del Bloque Catatumbo, el Frente Resistencia Motilona y el Frente Héctor Julio Peinado, entre 1999 y 2006, los paramilitares cometieron 15 masacres, numerosos desplazamientos forzados, asesinatos selectivos y un fuerte control poblacional, asociado con el control de las rentas de las economías ilegales, principalmente del narcotráfico de la región.


La disputa territorial que se vivió en el Catatumbo entre 2000 y 2004 por el control de las rentas del narcotráfico entre las FARC y los paramilitares dejaron como saldo 12 masacres cometidas contra la población de la región, principalmente en el municipio de Tibú, donde se concentra la mayor cantidad de hectáreas cultivadas con coca. A partir de la desmovilización paramilitar se produjo una reconfiguración de los actores armados que conllevó a la aparición de grupos posdesmovilización como Las Águilas Negras, Los Rastrojos y Urabeños, los cuales enfocaron su accionar en garantizar el control sobre la cadena productiva del narcotráfico. Esta dinámica actualmente está relacionada con la presencia y actuación del ELN, Los Rastrojos, Los Pelusos y disidencias de las FARC.


Con el fin de profundizar en la comprensión de los factores de persistencia del conflicto armado en la región, la Comisión de la Verdad, en cumplimiento de sus objetivos de Esclarecimiento, Reconocimiento, Convivencia y No Repetición, adelanta iniciativas que buscan contribuir a sentar bases sólidas para que no se repita el conflicto armado interno, sus causas y sus graves violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario. Por ello, y como una forma de visibilizar, analizar y generar reflexión sobre los impactos de ese conflicto y su persistencia, ha puesto en marcha un proceso de Diálogo para la No Continuidad y la No Repetición del conflicto armado en Catatumbo.


Este proceso tendrá su primer espacio público, el próximo 15 de octubre de 2020 y continuará hasta el término de mandato con el desarrollo de múltiples diálogos adicionales que buscan profundizar, a partir de una escucha plural, en los factores de persistencia e identificar contribuciones específicas para la no repetición que permitan instalar e impulsar agendas y procesos vigentes en el territorio.


LA ALARMANTE SITUACIÓN EN EL CATATUMBO

La situación humanitaria por la que está atravesando el Catatumbo es resultado de la reconfiguración de la dinámica armada que se produce a partir de la desmovilización de las FARC, lo cual está relacionado principalmente con la sostenibilidad de la economía del narcotráfico. No obstante, la relación entre actores armados ilegales y narcotráfico no es un fenómeno reciente en el territorio, sino que se viene forjando desde hace más de tres décadas, en las cuales se han ocasionados numerosas afectaciones contra la vida y la integridad de los catatumberos, afectaciones al medio ambiente, al tejido social, entre otras.


Según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, en el Catatumbo hay un registro de al menos 341.412 víctimas, siendo los municipios El Tarra y Convención dos de los más afectados, donde se calculan 26.074 y 24.061 desplazamientos y 1.267 homicidios y 1.223, respectivamente.


Desde la firma del Acuerdo de La Habana, en el Catatumbo han sido asesinados 12 desmovilizados de las FARC, hubo 7 masacres, 12 secuestros y 169 homicidios de personas protegidas, según el ELC Norte. Entre 2017 y 2020 se han presentado 92 ataques contra líderes sociales; Tibú con 32 ataques, Teorama con 14 y Ocaña con 13, son los municipios más afectados. Este año, entre el 27 de marzo y 26 de junio, en Norte de Santander más de 45.000 personas fueron sometidas a confinamiento forzado, el 70% de ellas en el Catatumbo. Además, 22 personas han sido víctimas de minas antipersonal (trece de fuerza pública y nueve civiles), según el Alto Comisionado de la ONU. Norte de Santander es el departamento con mayor incremento en áreas sembradas de coca (24%), según la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito. Sin embargo, la erradicación forzada de cultivos de uso ilícito ha derivado en un aumento de la tensión entre campesinos y fuerza pública, pues campesinos de la región han denunciado abusos por parte de integrantes del Ejército que adelantan estas acciones. Sumado a todo lo anterior, en varios municipios de la región se percibe un alto riesgo de trata y explotación sexual por parte de los Grupos Armados Organizados (GAO), y la vinculación de población venezolana al conflicto, empujados por las condiciones vulnerables de la migración. Y no solo los municipios de Norte de Santander y las zonas rurales siguen siendo afectados por el conflicto armado, ya que este también se ha trasladado a Cúcuta, su capital, donde se ha venido agudizando la confrontación entre el ELN y el EPL.


Desde 2019 la Defensoría del Pueblo ha activado alertas tempranas en Puerto Santander y la zona rural de Cúcuta debido al control territorial y las alianzas entre el EPL y ‘Los Rastrojos’ para no agredirse, distribuir rentas ilegales y facilitar la movilidad de este último grupo hacia Tibú, lo que posibilitaría su llegada al Catatumbo. El pasado 18 de julio, el grupo delincuencial ‘Los Rastrojos’ torturaron y asesinaron (masacre) a ocho personas en la vereda Totumito - Carbonera, entre los municipios de Tibú y Cúcuta, esto generó el desplazamiento masivo de 840 personas, entre ellos 211 menores.


LOS DIÁLOGOS EN CATATUMBO

En el marco del proceso de Diálogo Regional en Catatumbo, entre los meses de julio y septiembre de este año, la Comisión de la Verdad ha llevado a cabo once encuentros virtuales, denominados Diálogos de Profundización, desarrollados de la siguiente manera:


1. Primer espacio, desarrollado el 30 de julio con líderes y lideresas campesinas del Catatumbo, en representación del enfoque de género (con la Red de Mujeres Rurales del Catatumbo) de curso de vida (con la participación de la Red de Jóvenes rurales) así como otros representantes que le dieron a la Comisión su visión sobre la problemática actual de las economías ilícitas y las pocas garantías para ejercer el liderazgo social.


2. Segundo espacio, realizado el 6 de agosto con instituciones públicas del orden regional, en el cual participaron miembros de alcaldías municipales, la Secretaría de Gobierno del departamento de Norte de Santander y representantes regionales de entidades del orden nacional, quienes le contaron a la Comisión sobre las dificultades de llevar la oferta a los diferentes rincones de la región en donde persiste el conflicto armado.


3. Tercer espacio, llevado a cabo el 13 de agosto, con organismos de cooperación internacional y humanitarios que hacen presencia en el territorio y han logrado conocer a profundidad la problemática en torno a la violencia en la región.

4. Cuarto espacio, desarrollado el 21 de agosto, con productores de la región entre los cuales estaban palmeros, cacaoteros, ganaderos y otros agricultores quienes conversaron con la Comisión sobre su visión en torno a las economías ilícitas en la región y las dificultades que esto ha generado en el desarrollo económico de la región.


5. Quinto espacio, realizado en el marco de la Fiesta del Libro de Cúcuta, el 1 de septiembre con estudiantes y maestros de instituciones educativas de Cúcuta, para conversar sobre el papel de la educación en la No Repetición del conflicto armado.


6. Sexto espacio, llevado a cabo el 2 de septiembre con la asamblea departamental de diputados del Norte de Santander, con participación del Comisionado Saúl Franco, en el cual se entabló una conversación sobre la situación actual de persistencia del conflicto armado en el territorio y lo adelantado desde la Asamblea para mitigarlo.


7. Séptimo espacio, desarrollado el 15 de septiembre con periodistas de la región para presentar el proceso, algunos de los elementos más relevantes de los anteriores seis espacios y contar con ellos para el diálogo regional.


8. Octavo espacio, realizado el 16 de septiembre con organizaciones de la sociedad civil en el territorio (ASCAMCAT, MCP, entre otras) para conocer de parte de ellas las dificultades que ha implicado al asentamiento de las economías ilegales en el territorio para el desarrollo de actividades comunitarias y la reconstrucción del tejido social en la región.


9. Noveno espacio, llevado a cabo el 17 de septiembre con excombatientes de FARC en proceso de reincorporación, en el cual le contaron al equipo de la Comisión las pocas garantías de seguridad que han tenido para desarrollar su proceso de reincorporación y el asentamiento de las economías ilícitas en la región.


10. Décimo espacio, desarrollado el 24 de septiembre con miembros de los pueblos indígenas Barí, Yukpa, Awá, con el acompañamiento de la Organización Indígena de Colombia, en el que establecieron las graves afectaciones que ocasionaron la llegada de los actores armados y los cultivos de uso ilícito en sus prácticas ancestrales.


11. Entrevista realizada el 26 de septiembre a integrantes del grupo regional de memoria histórica de la segunda División del Ejército Nacional y la Dirección de Apoyo a la Transición del Ejército en el marco del informe "El poder de la coca en el Catatumbo: Los efectos de una economía ilícita que sustenta la guerra (1990-2016)" entregado a la Comisión en el pasado mes de julio.


Todos estos espacios se han realizado de forma exclusiva con cada uno de los sectores y actores con el fin de procurar un escenario de confianza y confidencialidad, en los que se han puesto en común sus visiones frente a lo que ha sucedido en el Catatumbo y por qué persiste el conflicto armado en la región; así como sus perspectivas sobre las contribuciones de no repetición del conflicto armado y la superación de la situación actual de agudización de la violencia.


Este proceso de Diálogo Regional en Catatumbo, que se desarrollará hasta el término del mandato, tendrá su primer espacio público el próximo 15 de octubre de 2020, a través de un diálogo donde se compartirán los análisis, reflexiones, posturas, conclusiones y recomendaciones que surgieron de los diferentes Espacios de Profundización.


Para este diálogo estarán conectados desde Cúcuta, un representante del sector privado, un delegado de la Iglesia Católica, una excombatiente de las FARC y una lideresa social.