• EL ENFOQUE

Nuevo Centro de Atención y Valoración para atender a más de 2000 animales silvestres en Bogotá

* Bogotá es pionera en la recuperación y rehabilitación de especímenes silvestres en el territorio nacional.

* Será también un nicho de investigación y generación de conocimiento sobre el adecuado manejo de fauna.

* El proyecto tuvo un costo de más de 37.000 millones de pesos que incluyeron recursos de Regalías.

* La construcción es un ejemplo de sostenibilidad: cuenta con paneles solares, captación de aguas lluvias, reutilización de aguas residuales, tratamiento de aguas servidas y reducción de los vertimientos a la red de alcantarillado.

* Durante la jornada fueron liberadas 70 aves entre tinguas, torcazas, chamones, mirlas negras y un azulejo.

* Para la Administración de la alcaldesa Claudia López la protección de todas las formas de vida es una prioridad y con este nuevo CAV se avanza en ese propósito.

Nuevo Centro de Atención y Valoración para atender a más de 2000 animales silvestres en Bogotá

Bogotá cuenta con un nuevo Centro de Atención y Valoración de Flora y Fauna Silvestre – CAV con una capacidad de atender a más de 2000 animales víctimas del tráfico o la tenencia ilegal de especies o que han sufrido algún tipo de accidente en la ciudad.


La nueva construcción, adelantada por la Secretaría de Ambiente, está equipada con tecnología de punta y espacios para un adecuado manejo biológico, veterinario y zootécnico de los animales extraídos de sus entornos naturales.


“Estamos presentando nuestro nuevo Centro de Valoración de Fauna Silvestre, quizás el centro más sofisticado y con la mejor tecnología en América Latina, es una deuda que tenía Bogotá con los animales silvestres. En este centro hubo una inversión de más de 37 mil millones de pesos, tardó varios años y es una muestra de construir sobre lo construido. Hoy le está sirviendo a Bogotá y a los animales silvestres”, afirmó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.


Esta obra es clave para la protección y conservación de la biodiversidad de Bogotá y el país, y será un referente nacional en la atención y rehabilitación de especímenes silvestres.


En promedio, la Secretaría de Ambiente recupera cerca de 400 animales al mes en diferentes procesos de seguimiento y control dentro de la ciudad. Esta labor se viene desarrollando con el apoyo de la Policía Ambiental y Ecológica y el Idpyba.

El nuevo CAV también será un lugar de conocimiento e investigación de individuos silvestres. Además, los profesionales de la autoridad ambiental podrán realizar el manejo integral para la recuperación y rehabilitación de los especímenes, con el fin de que puedan regresar a su entorno natural, de donde nunca debieron ser extraídos. 



Este centro tendrá la capacidad de albergar 2000 animales de diversas clases como aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados de diferentes regiones y ambientes, en espacios con altos estándares técnicos y aptos para su cuidado y rehabilitación.


“Este centro está adecuado para ser amigable con el medioambiente, tenemos las mejores condiciones para que se puedan recuperar y rehabilitar más de 2 mil individuos silvestres que han pasado por el calvario del tráfico de fauna, trabajamos para que puedan recuperar su salud, las condiciones físicas y se les retire la impronta humana para que puedan regresar a su hábitat natural”, agregó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.



Una construcción que es ejemplo de sostenibilidad


El proyecto tuvo un costo $37.461.972.475 y se realizó con recursos del Distrito y Regalías. Está ubicado en la localidad de Engativá, en un lote de 16.450 metros cuadrados. Su área construida es de 5.816 m2 y tiene un parque para la comunidad de 1.270 m2. Además, cuenta con oficinas administrativas, espacios para la atención veterinaria y áreas de recuperación y rehabilitación de los animales.


El CAV tiene una construcción sostenible y amigable con el ambiente: cuenta con una estructura que permite aprovechar las condiciones bioclimáticas de la zona, con criterios de autosuficiencia para minimizar los impactos negativos en la ciudad y en los ecosistemas cercanos.