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  • Foto del escritorJuan K LiBre

Descubre lo que puede revelar un dolor de estómago

Dependiendo de la ubicación y la intensidad, un dolor abdominal puede darnos algunas pistas de lo que pasa en nuestro cuerpo, incluso por la relación entre el intestino y el cerebro a través del sistema nervioso, es posible que el dolor sea alimentado por problemas psicológicos como la ansiedad y la depresión. Sin importar qué tan fuerte sea el dolor, este siempre será una llamada de nuestro organismo informándonos que algo no está del todo bien, pues un gran dolor podría ser solo una indigestión, y una pequeña molestia podría significar el inicio de una apendicitis.

Según Nicolás Rocha, gastroenterólogo adscrito a Colsanitas, “debido a que los órganos tienen una ubicación invariable en todas las personas, es posible diagnosticar una enfermedad en dichos órganos dependiendo del lugar en el que el paciente percibe el malestar”. En consecuencia, el doctor Rocha comparte las enfermedades más comunes asociadas a esa dolencia y algunas recomendaciones clave.


Enfermedades relacionadas al dolor de estómago

Aunque existe el denominado dolor abdominal funcional que no tienen relación con ninguna patología, existen otras que dependiendo de la zona pueden revelar enfermedades como:

* Dispepsia: tiene como consecuencia un dolor “pesado” en la parte superior del abdomen acompañado por hinchazón y sensación de saciedad. Aunque es normalmente causada por haber comido demasiado o por el consumo de algunos medicamentos o alcohol, es posible que signifique también la presencia de úlceras en el estómago.


* Apendicitis: es la inflamación del apéndice y viene acompañada de molestias punzantes y profundas abajo del ombligo en la parte derecha del abdomen. Generalmente empiezan leves y empeoran progresivamente en las siguientes 24 a 48 horas. Algunos pacientes pueden tener también inapetencia y fiebre.


* Gastroenteritis: después de comer alimentos contaminados con virus, bacterias o parásitos, es posible que estos provoquen inflamación en el intestino o en el estómago, lo que podría desencadenar episodios de diarrea y vómito por algunos días.


* Síndrome del intestino irritable (colon irritable): “Debido a que el intestino es un órgano que atraviesa toda la zona abdominal, las enfermedades que le afectan pueden empezar a doler en cualquier parte”, dice el doctor Rocha. Sin embargo, es recurrente que este dolor vaya seguido de inflamación y que disminuya cuando el paciente evacúa. En algunos casos, es posible sufrir de diarrea y en otros de estreñimiento.


* Hepatitis: ya sea por una infección viral, una enfermedad autoinmune o por el consumo excesivo de medicamentos o sustancias psicoactivas incluyendo el alcohol, es posible que el hígado se inflame, produciendo así un dolor agudo en el lado derecho debajo de las costillas.


* Pancreatitis: causa un dolor arriba del ombligo que empeora con el movimiento, y vómito abundante. Normalmente es producido por un golpe o una infección.


*Cálculos renales: se manifiestan con un dolor violento en los costados y en la espalda. Se asocia también con dolor al orinar.


* Cáncer: aunque el dolor no es uno de los síntomas del cáncer en etapas tempranas, si puede existir dolor abdominal frecuente dependiendo del órgano afectado.


* Endometriosis: sucede cuando el tejido que normalmente recubre el endometrio se extiende a otros órganos cercanos, el dolor en forma de cólicos es un síntoma importante, sobre todo durante el periodo menstrual. Otras enfermedades asociadas al dolor abdominal en mujeres pueden ser: embarazo ectópico, quistes en los ovarios o enfermedad inflamatoria pélvica.

Recomendaciones

Si se trata de un problema leve como indigestión o reflujo, es probable que un antiácido pueda aliviar el malestar. Eso sí, evite tomar otros medicamentos sin supervisión médica, tampoco es recomendable hacer masajes muy fuertes en la zona, pues no disminuyen el dolor y, al contrario, podrían empeorar algunas dolencias.

Este no debe ser un síntoma frecuente ni mucho menos aumentar en intensidad. Caso contrario, se debe acudir a los servicios de salud cuanto antes. “Otros síntomas de alto riesgo que hay que tener en cuenta es el sangrado durante la deposición, fiebre, pérdida de peso sin causa aparente, o diarrea aguda que no mejora”, añade Rocha.

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