• Juan K LiBre

Bogotá vive su primera Hackatón empresarial por la economía circular

Este 26 de octubre se llevó a cabo la primera edición del Encuentro de Competitividad del Reciclaje – Hackatón empresarial por la economía circular en Bogotá, con el objetivo generar un espacio de comunicación y co- creación para potenciar la confianza entre recicladores y empresas que hacen parte de la cadena del aprovechamiento de residuos; así como generar soluciones para enfrentar los retos de la Economía Circular en el país.

Bogotá vive su primera Hackatón empresarial por la economía circular

Este evento, realizado en el marco de la iniciativa que busca visibilizar a los recicladores de oficio, Pimp My Carroza, es liderado por Ecoworks y Waste to Worth y cuenta con el apoyo de Cooperación Alemana Para El Desarrollo desde su programa PREVEC y la participación de importantes empresas del país como 3M, Belcorp, Corona, Nestlé, Tetra Pak, Natura, Jerónimo Martins, Pepsico, Alianza Team, Mondelez, Postobón, Unilever, Popsy, Alianza Team Esenttia, Apropet y Plastilene, entre otras.


Este modelo de cooperación, construido bajo el marco conceptual de dos organizaciones que plantean la economía circular como modelo económico: la Fundación Ellen MacArthur y Waste to Worth, busca redefinir qué es el crecimiento, con énfasis en los beneficios para toda la sociedad, disociando la actividad económica del consumo de recursos finitos y eliminando los residuos del sistema desde el diseño.


“Este espacio de co-creación entre la industria, los recicladores, transformadores y otros actores de la cadena de aprovechamiento nos permite trabajar en conjunto para atender la necesidad de encontrar soluciones sostenibles que incluyan estrategias de economía circular en las industrias colombiana y lo más importante, establecer espacios de construcción colectiva e inclusiva para aumentar las tasas de aprovechamiento de los residuos plásticos e incentivar el rol de los recicladores en el país” señala Andrés Felipe Padilla, Co-fundador de Ecoworks y Embajador de Pimp my Carroza en Bogotá.


Durante esta jornada los participantes se articularon para crear alternativas sostenibles que ayuden a consolidar los modelos de economía circular en las empresas, fortaleciendo la cadena de valor del reciclaje.


Para Plastilene, por ejemplo, los recicladores son uno de los grupos de interés más importantes de la compañía, como señala Luisa Rivero, jefe corporativa de sostenibilidad: “somos fabricantes de plástico, pero también ejercemos el rol de transformadores. Con nuestra planta de transformación de flexibles, en Tocancipá, hemos logrado sacar de los ecosistemas y rellenos sanitarios un promedio de 10.000 toneladas al año de plástico flexible posconsumo. Esto no lo podemos lograr sin los recicladores de oficio, por eso ellos son tan importantes. Buscamos escenarios en los que podemos apoyarlos de diferentes maneras, y esta es uno de ellos. Es un espacio innovador, impactante y queremos seguir compartiendo espacios para que este tipo de conversaciones sean en equipo, que se pueda co-crear y hacer una construcción colectiva sobre los tantos retos que hay en la economía circular de los plásticos”


Entre las conclusiones más relevantes de este encuentro se puede resaltar que Colombia tiene una meta de aprovechamiento de material reciclado de 30% para el 2030, es decir un aumento del 50%. Esto es un objetivo que solo se podrá lograr de la mano de los recicladores.


Al poner en marcha una estrategia de reciclaje bajo el marco de economía circular, se debe involucrar al reciclador como eje central en el ejercicio del reciclaje. Debe existir un real engranaje con cada uno de los actores involucrados en la cadena de producción y reciclaje para tener éxito.


De acuerdo con Paula Jiménez, Asesora en economía circular para el programa PREVEC de la GIZ “entre todos se pueden crear sinergias para incrementar tasas de aprovechamiento. En estos espacios de diálogo podemos converger todos los actores, lo que es fundamental para entender los retos alrededor de las cadenas de reciclaje”


También se identificó la necesidad de involucrar la innovación para la creación de tecnologías con el fin de aumentar el aprovechamiento de materiales que actualmente no se están aprovechando. Actualmente se está cumpliendo con cuotas de recuperación de material post industrial, cuando en realidad lo que se debe buscar es cumplir cuotas de recuperación a partir de plásticos de posconsumo, por lo que las empresas están creando, con cada vez más fuerza, campañas de separación hacia el consumidor.


El aprovechamiento en el país se ha ido aumentando, pero aún hay muchos retos que enfrentar, uno de ellos son las resinas plásticas, tenemos muchas oportunidades para desarrollar modelos de negocio.


“Los recicladores pertenecen a una cadena de valor, pero es fundamental que las asociaciones de recicladores tengan visibilización ante la empresa privada y pueda generar relacionamiento donde se pueda vender los materiales a unos costos más justos. Esto debido a que, los recicladores vienen trabajando en una cadena tercerizada donde luego de varios actores llega a la empresa privada. Se puede destacar de este evento que la empresa privada tiene el deseo de crear iniciativas para impulsar nuevas tecnologías y metodologías donde los recicladores pueden aprovechar más materiales.”, resalta William Guzmán, representante legal de ASOACTIVA.


El principal reto viene desde la fuente, debemos aprender a separar los residuos. Gran cantidad del material no se está aprovechando porque llega a los rellenos debido al desconocimiento del ciudadano para separar.


Joaquin Caraballo, dirigente de Waste to Worth, resalta que este evento fue el primer ejercicio multiactor donde se debatieron los retos de la competitividad del reciclaje con la voz del reciclador presente, con la presencia de grandes empresas representativas del país. Por su parte, Silvia Santos de Ecoworks concluye: “logramos realizar el acercamiento con los recicladores, la empresa privada y los transformadores, visibilizando el trabajo de los recicladores de oficio, donde se pudo evidenciar que hay una brecha de comunicación entre los actores, quienes desconocen los diferentes procesos y usos de los materiales reciclados que cada actor práctico”


Luego de esta primera edición, se espera que la iniciativa pueda ser renovada año tras año para trabajar en alianzas que impulsen la transición a fuentes renovables de energía y al modelo circular para crear capital económico, natural y social en Bogotá y en todo el país.