• EL ENFOQUE

Besar todos los días aumenta la felicidad

El beso es un gesto sencillo que trae múltiples beneficios para la salud, fortalece vínculos con otras personas y nos ayuda a experimentar la felicidad.

Los besos, al igual que las caricias y los abrazos, representan actos de amor que cuando los recibimos de la persona que deseamos, nos hace sentir realmente bien. El acto de besar forma parte del bienestar físico y emocional de todos los seres humanos.

Besar todos los días aumenta la felicidad

El contacto físico, desde un abrazo hasta dar un beso, es una representación del desarrollo integral de las personas. Es muy frecuente que este simple acto, traiga consigo beneficios para quienes lo dan, como para quienes lo reciben. De acuerdo con Valentina Marín, asesora de felicidad para la rectoría nacional de Areandina, “entre las bondades más comunes está el contacto físico y las diferentes expresiones de cariño y amor hacia las personas”.

Los seres humanos somos sociales por naturaleza y los besos tienen el poder de generar experiencias únicas e inolvidables que nos hacen mantenernos unidos. Besamos cada vez que podemos a nuestros hijos y les recordamos todo el tiempo lo importante que son para nosotros, besamos a nuestra pareja porque algo en nuestro interior nos impulsa a hacerlo y a nuestros amigos como símbolo de un sello amistoso, incluyendo los besos a personas desconocidas para mostrarnos como personas educadas.

Cuando besar se convierte en una revolución interior

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, besar se refiere a “tocar u oprimir con un movimiento de labios a alguien como expresión de amor, deseo, reverencia o saludo”. Sin embargo, los besos, más allá de una definición literal, son antidepresivos que nos ayudan a quemar calorías, convirtiéndose en acciones medicinales naturales para reforzar el bienestar físico y emocional. De acuerdo con varios estudios se ha demostrado que besar:

· A nivel físico: Mejora la circulación sanguínea, quema calorías, alivia estrés y refuerza el sistema inmunológico. Los besos tienen un efecto analgésico que llega a reducir dolores de cabeza, espalda y cuello, ya que liberan sustancias opioides como las endorfinas, que ayudan a sentirnos mejor y están relacionadas con las sensaciones placenteras.

· A nivel emocional: Ayuda a mejorar la autoestima elevando los niveles de felicidad y elimina el estrés ocasionado por las actividades del día.

· A nivel sentimental: Fortalece la relación de pareja mejorando la experiencia íntima. Según un estudio de la Universidad de Albany, “las mujeres tienen la necesidad de besarse antes y después de un encuentro sexual, mientras los hombres son más proclives al sexo sin la mediación de un beso”.

Dime cómo besas y te diré…

La forma en la que damos un beso, puede identificar el nivel de cercanía que se tenga con la otra persona. Para Marín, “existen varios tipos de besos que pueden generar felicidad como el beso romántico o cariñoso que se da con los padres o abuelos. Todo depende de la relación, respeto y amor que se tenga”.

· Beso por inercia: Es aquel que se da de manera automática a una persona para saludar o despedirse.

· Beso piquito: Acto que realizan dos personas cuando juntan sus labios cerrados al igual que los ojos. Generalmente se da de manera rápida con la pareja y en algunos casos, entre padres e hijos.

· Beso pasional: Llamado también beso francés en el que la pareja junta sus labios abiertos y hacen contacto más profundo con la lengua.

Cabe señalar que si bien el beso es una de las demostraciones más tiernas sobre el amor, también fueron los primeros actos en ser limitados por sugerencia de los especialistas para frenar la propagación del virus de la COVID-19 a través de este acto e implementar nuevos saludos como el puño cerrado o saludar desde la distancia. “La pandemia nos ha llevado a tener otro clase de manifestación física en la que en muchas ocasiones usamos el codo o el pie para mantener la importancia del contacto en nuestro diario vivir”. finaliza Marín.